Saber cómo reducir tus gastos fijos mensuales es una de las estrategias más efectivas para mejorar tu economía personal de forma rápida y duradera. Los gastos fijos son aquellos que pagas todos los meses de forma recurrente como el alquiler, la hipoteca, los suministros, el móvil o las suscripciones. A diferencia de los gastos variables, los gastos fijos son más difíciles de eliminar de un día para otro, pero con la estrategia correcta es perfectamente posible reducirlos significativamente.
En este artículo te explicamos exactamente cómo reducir tus gastos fijos mensuales paso a paso, con estrategias concretas y aplicables desde hoy mismo.
¿Qué son los gastos fijos y por qué son tan importantes?
Los gastos fijos son aquellos compromisos económicos recurrentes que tienes mes a mes independientemente de lo que hagas. Son los primeros gastos que salen de tu cuenta cuando cobras el sueldo y en muchos casos se llevan la mayor parte de los ingresos antes de que puedas decidir en qué gastar el resto.
La importancia de controlar los gastos fijos radica en que una reducción en ellos tiene un impacto permanente en tu presupuesto. Si consigues reducir tus gastos fijos 100€ al mes, ese ahorro se repite automáticamente cada mes sin que tengas que hacer nada más. A lo largo de un año son 1.200€ de ahorro prácticamente automático.
Inventario de gastos fijos más comunes
Antes de poder reducir tus gastos fijos necesitas saber exactamente cuáles tienes. Los gastos fijos más comunes en los hogares españoles son el alquiler o hipoteca, los suministros como luz, agua, gas e internet, el seguro del coche y del hogar, la cuota del móvil, las suscripciones a plataformas de entretenimiento como Netflix o Spotify, el gimnasio, los préstamos personales y las cuotas de tarjetas de crédito.
Apunta todos tus gastos fijos en una lista con el importe exacto de cada uno. Muchas personas se sorprenden al ver el total de sus compromisos fijos mensuales.
Estrategia 1 — Negocia tu factura de teléfono e internet
La factura del móvil e internet es uno de los gastos fijos más fáciles de reducir. El mercado de las telecomunicaciones en España es muy competitivo y las operadoras ofrecen continuamente mejores tarifas para captar nuevos clientes o retener a los existentes.
Llama a tu operadora actual y diles que estás pensando en cambiarte a la competencia porque has encontrado una tarifa mejor. En la mayoría de casos te ofrecerán una mejora de las condiciones para que no te vayas. Si no lo hacen, cámbiate a otra operadora. Puedes comparar las mejores tarifas de móvil e internet disponibles actualmente en
Estrategia 2 — Revisa y cancela suscripciones que no usas
Las suscripciones son uno de los gastos fijos más difíciles de detectar porque cada una por separado parece pequeña, pero sumadas pueden representar una cantidad importante. Netflix, Spotify, Amazon Prime, HBO, Disney+, el gimnasio, revistas digitales, aplicaciones de pago…
Haz una lista de todas tus suscripciones activas y evalúa cuáles usas realmente de forma habitual. Cancela sin dudarlo las que uses poco o nada. Y para las que decides mantener, comprueba si puedes reducir el coste compartiéndolas con familiares o amigos.
Estrategia 3 — Reduce tu factura de la luz
La factura de la luz es uno de los gastos fijos que más ha subido en los últimos años en España. Pero existen varias formas de reducirla significativamente.
La primera es cambiar de comercializadora eléctrica. En España el mercado eléctrico está liberalizado y puedes elegir entre diferentes comercializadoras con tarifas muy diferentes. Comparar y cambiar de compañía puede suponer un ahorro de entre 100€ y 300€ al año.
La segunda es contratar una tarifa con discriminación horaria. Esta tarifa te permite pagar menos por la electricidad en determinadas horas del día, normalmente por la noche y los fines de semana. Si puedes programar el uso de electrodomésticos de alto consumo como la lavadora o el lavavajillas en esas horas, el ahorro puede ser considerable.
La tercera es revisar la potencia contratada. Muchos hogares tienen contratada más potencia de la que realmente necesitan. Reducir la potencia contratada puede suponer un ahorro en el término fijo de la factura.
La cuarta es comprobar si tienes derecho al bono social eléctrico, un descuento del 42,5% o del 57,5% en la factura según tu nivel de renta. Mucha gente que cumple los requisitos no lo pide porque no sabe que existe, y es compatible con cualquiera de las otras tres estrategias.
Estrategia 4 — Revisa tus seguros y compara precios
Los seguros son otro gasto fijo que muchas personas no revisan nunca. El seguro del coche, el seguro del hogar o el seguro de salud son gastos recurrentes que pueden optimizarse comparando precios entre diferentes compañías.
Las aseguradoras suelen ofrecer mejores condiciones a los clientes nuevos que a los que llevan años con ellas. Por eso es recomendable comparar precios cada año cuando vence la póliza y negociar con tu aseguradora actual o cambiar a una más económica si encuentras una mejor oferta.
Estrategia 5 — Refinancia tus préstamos si tienes condiciones mejores
Si tienes préstamos personales o hipoteca, puede ser interesante estudiar la posibilidad de refinanciarlos para conseguir mejores condiciones. La refinanciación consiste en sustituir un préstamo existente por uno nuevo con mejores condiciones, normalmente un tipo de interés más bajo o un plazo más largo que reduce la cuota mensual.
Esta estrategia tiene sentido especialmente cuando los tipos de interés del mercado son significativamente más bajos que los de tus préstamos actuales. Antes de refinanciar, calcula siempre el coste total de la operación incluyendo las comisiones de cancelación anticipada y de apertura del nuevo préstamo.
Estrategia 6 — Optimiza tu gasto en transporte
El transporte es otro gasto fijo importante para muchas personas. Si usas el coche para ir al trabajo, calcula cuánto te cuesta realmente entre gasolina, seguro, revisiones y amortización del vehículo. En muchos casos el transporte público o la bicicleta pueden ser alternativas significativamente más económicas para los desplazamientos habituales.
Si vives en una ciudad con buen transporte público, considera si puedes prescindir del coche o reducir su uso. El ahorro puede ser de varios miles de euros al año.
Estrategia 7 — Busca un alquiler más económico o comparte piso
El alquiler suele ser el gasto fijo más grande para la mayoría de personas que no tienen hipoteca. Si tu alquiler representa más del 30% de tus ingresos, es una señal de que está consumiendo demasiada parte de tu presupuesto.
Algunas opciones para reducir este gasto son mudarte a una zona más económica de la ciudad, buscar un piso más pequeño, compartir piso con otras personas para dividir el coste, o negociar con tu casero una reducción del alquiler especialmente si llevas mucho tiempo en el piso y eres un buen inquilino.
¿Cuánto puedo ahorrar reduciendo mis gastos fijos?
El potencial de ahorro depende de tu situación actual, pero con todas estas estrategias aplicadas es perfectamente posible reducir tus gastos fijos entre 200€ y 500€ al mes. En un año eso supone entre 2.400€ y 6.000€ de ahorro que puedes destinar a construir tu fondo de emergencia, pagar deudas o invertir para el futuro.
Si quieres aprender más sobre cómo organizar tu presupuesto mensual de forma eficiente, te recomendamos leer nuestro artículo sobre
Conclusión
Cómo reducir tus gastos fijos mensuales no es una cuestión de un solo cambio grande sino de varios pequeños que se acumulan. Empieza por el que te dé más pereza posponer — normalmente es negociar con la operadora — y sigue con el resto en las próximas semanas.