¿Qué es un presupuesto y cómo hacerlo paso a paso?

cómo hacer un presupuesto

Voy a ser directo: la primera vez que intenté hacer un presupuesto, duré exactamente cuatro días. Cogí una hoja de Excel, apunté mi sueldo, puse «gastos varios» como categoría comodín para todo lo que no sabía dónde meter, y a la semana ya había abandonado porque no entendía qué estaba haciendo mal.

El problema no era yo. El problema es que casi todo lo que encuentras en internet sobre presupuestos está escrito como si ya supieras de finanzas. Te dicen «aplica la regla 50/30/20» sin explicarte qué pasa cuando tu alquiler sola ya se come el 60% de tu sueldo. Te dicen «ahorra el 20%» sin contar qué haces si llegas justo a fin de mes.

Así que me senté a investigar de verdad. Leí la Encuesta de Presupuestos Familiares del INE, probé varias apps, hice mi propio presupuesto (esta vez en papel, sin Excel, porque a veces lo más simple funciona mejor) y esto es lo que he aprendido. Te lo explico como me hubiera gustado que me lo explicaran a mí: sin dar nada por sabido.


¿Qué es un presupuesto personal? (Explicado sin tecnicismos)

Un presupuesto es simplemente un mapa de tu dinero. Nada más.

Te dice tres cosas:

Cuánto dinero entra cada mes
Cuánto dinero sale
– En qué se va

Sin presupuesto, gastas sin rumbo. El dinero desaparece y no sabes dónde. Con presupuesto, tú decides a dónde va cada euro antes de que se vaya.

No es una herramienta de ricos ni de personas ordenadas por naturaleza. Es una herramienta para cualquiera que alguna vez haya mirado su cuenta bancaria un día 25 y haya pensado: «¿Pero dónde se ha ido todo?»


¿Por qué necesitas uno? (Aunque ganes poco)

Aquí hay algo que me sorprendió cuando lo leí: la diferencia entre personas que consiguen ahorrar y las que no casi nunca está en cuánto ganan. Está en si saben dónde va su dinero.

Con un presupuesto puedes:

Detectar gastos que no sabías que tenías (suscripciones que no usas, comisiones bancarias, cafés diarios que suman 60€/mes)
Ahorrar aunque sea poco, pero de forma consistente
Pagar deudas más rápido porque sabes exactamente cuánto puedes destinar cada mes
Dejar de vivir con esa ansiedad constante de «¿llegaré a fin de mes?»


Cómo hacer tu presupuesto en 5 pasos

No necesitas un software complicado ni un máster en finanzas. Esto es lo que funciona:

Paso 1: Calcula cuánto dinero entra de verdad

Apunta todo lo que recibes cada mes: tu sueldo neto (no el bruto, el que realmente te ingresan), trabajos extra, ayudas, lo que sea.

Un error que yo cometí al principio: apunté mi sueldo bruto pensando que así tenía «más dinero» en el papel. Obviamente, cuando luego intenté cuadrar los gastos con esa cifra, no cuadraba nada. Usa solo el dinero que realmente llega a tu cuenta.

Paso 2: Anota todos tus gastos (sí, TODOS)

Durante un mes entero, apunta cada gasto. El alquiler, el supermercado, el transporte, el gimnasio, Netflix, ese café de máquina de 1,20€ que te tomas cada mañana en el trabajo.

Sé que suena pesado. Lo es. Pero solo necesitas hacerlo un mes para tener una foto real. Después ya tienes la base.

Lo que descubrí: la categoría «gastos varios» es una trampa. Si tienes una categoría llamada «varios» y ahí metes el 30% de tus gastos, no estás haciendo un presupuesto, estás haciendo una estimación. Divide en categorías concretas.

Paso 3: Divide tus gastos en dos bloques

– Gastos fijos: los que pagas siempre igual o casi igual. Alquiler/hipoteca, móvil, internet, seguros, gimnasio.
 Gastos variables: los que cambian cada mes. Supermercado, ocio, ropa, restaurantes, transporte.

¿Por qué esta división? Porque los gastos fijos son los más difíciles de cambiar a corto plazo, pero los variables son donde puedes actuar rápido si necesitas recortar.

Paso 4: Haz la resta

Ingresos − Gastos = Lo que te sobra (o lo que te falta).

Si el resultado es positivo: bien, tienes margen para ahorrar o invertir.
Si es negativo: no estás haciendo nada mal, simplemente necesitas recortar gastos o aumentar ingresos. Pero ahora al menos sabes exactamente dónde está el problema, que es más de lo que sabe la mayoría de gente.

Paso 5: Revísalo cada mes (10-15 minutos)

Un presupuesto que se hace una vez y se olvida no funciona. Cada mes es diferente: en enero hay gastos de Navidad, en verano vacaciones, en septiembre vuelta al cole.

Dedica 10 minutos a final de mes a mirar en qué has gastado y ajustar el mes siguiente. Con el tiempo se vuelve automático.


La regla del 50/30/20 (y cuándo NO funciona)

Seguramente has oído hablar de esta regla. Es la más popular para organizar un presupuesto:

 50% → Necesidades (alquiler, comida, transporte, suministros)
 30% → Deseos (ocio, ropa, restaurantes, caprichos)
 20% → Ahorro o pagar deudas

Ejemplo con un sueldo de 1.500€:
Necesidades: 750€
Deseos: 450€
Ahorro: 300€

Calcula tu presupuesto 50/30/20

Escribe tus números y verás al instante cómo se reparte tu dinero frente a la regla que explicamos arriba.

Alquiler o hipoteca, suministros, comida, transporte, seguros
Ocio, restaurantes, ropa, suscripciones, caprichos

50%
80%
Necesidades
Deseos
Ahorro
Ahorras al mes

Pero aquí viene lo importante: ¿es realista?

Y aquí es donde creo que la mayoría de artículos sobre el 50/30/20 se quedan cortos. Te explican la regla como si aplicarla fuera cuestión de voluntad, y no es así.

Según la

Encuesta de Presupuestos Familiares del INE (datos definitivos de 2025),

el hogar español medio gastó 35.101€ ese año, unos 2.925€ al mes. De ese total, solo tres partidas ya se comen más del 60% del presupuesto:

Vivienda y suministros: 33,2%
Alimentación: 16,0%
Transporte: 11,5%

Y para el 20% de hogares que menos gasta, solo la vivienda y la comida se llevan el 61,5% de lo que ingresan. Antes de contar seguros, transporte o cualquier otra necesidad.

¿Qué significa esto? Que si tus necesidades superan el 50% que marca la regla, no la estás aplicando mal. Estás en la situación de la mayoría de hogares con ingresos medios o bajos en España. La regla es una guía, no una ley.

Si ese es tu caso, no te fuerces a recortar necesidades de golpe. Es más realista trabajar sobre gastos fijos concretos,

cómo reducir tus gastos fijos mensuales,

que intentar encajar tu vida entera en un porcentaje exacto.


Herramientas gratuitas para empezar

No necesitas pagar nada para hacer un presupuesto. Opciones que funcionan:

 Papel y bolígrafo. Suena básico, pero para empezar es lo más claro. No te distraes con la herramienta.
– Excel o Google Sheets. Si prefieres digital. Hay plantillas gratuitas buscando «plantilla presupuesto mensual».
 Fintonic (app gratuita). Conecta tus cuentas bancarias y categoriza tus gastos automáticamente. Útil si no quieres apuntar todo a mano.
 Spendee. Similar a Fintonic, con interfaz muy visual.

Mi consejo: empieza con papel un mes para entender realmente en qué gastas. Una vez que tienes la foto, pásate a una app si quieres automatizar el seguimiento.


Si tus ingresos varían cada mes

Si eres autónomo, trabajas por comisión o tienes ingresos estacionales, el Paso 1 («calcula tus ingresos») no tiene una respuesta tan simple. Y eso no significa que un presupuesto no sirva para ti. Solo hay que cambiar el punto de partida.

En vez de calcular tu presupuesto sobre un ingreso medio, hazlo sobre tu mes más bajo de los últimos 6 a 12 meses. Es una cifra más conservadora, pero es la que de verdad te protege: si tu presupuesto funciona en tu peor mes, funciona siempre.

Cuando ingreses más que esa cifra base (y en algún mes lo harás), destina la diferencia primero a un colchón separado antes de gastarla en nada más. Eso te cubre en los meses flojos sin tocar tu fondo de emergencia.

Y evita el error más común entre quienes tienen ingresos irregulares: subir tu nivel de vida cada vez que tienes un mes bueno. Si en marzo ganas 2.500€ y en abril 1.200€, no puedes tener un nivel de vida de 2.500€.


Errores comunes (que yo también cometí)

No anotar los gastos pequeños. Un café de 1,50€ parece insignificante. Pero si tomas uno cada día laborable, son 33€ al mes. Una suscripción que no usas, 10€. Una app de pago, 5€. Los gastos pequeños se acumulan y pueden representar cientos de euros al mes sin que te des cuenta.

Ser demasiado estricto. Un presupuesto no es una dieta de hambre. Si no incluyes una partida para ocio y caprichos, vas a aguantar dos meses y vas a abandonar. Es mejor un presupuesto realista con una partida de «disfrutar» que un presupuesto perfecto que no cumples.

No tener fondo de emergencia. Una avería del coche, una visita al dentista, una reparación en casa. Si no tienes un colchón de al menos 1-2 meses de gastos guardado, cualquier imprevisto te destroza el presupuesto del mes.

No revisar. Un presupuesto que se hace en enero y no se toca hasta diciembre no funciona. Los meses cambian, tus gastos cambian, tu vida cambia. 10 minutos al final de cada mes son suficientes.


Conclusión

Un presupuesto no es una herramienta para gente rica ni para personas obsesionadas con el control. Es simplemente saber dónde está tu dinero para que tú decidas, no al revés.

No importa cuánto ganes. Lo que importa es saber en qué lo gastas. Empieza hoy con papel y bolígrafo si hace falta. No necesita ser perfecto. Solo necesita existir.

Y si te agobias, recuerda: no tienes que hacerlo todo a la vez. Empieza con el Paso 1 y el Paso 2. Solo eso. Apunta lo que entra y lo que sale durante un mes. Ya tienes más información que la mayoría de personas sobre su propia economía.



⚠️ Este artículo tiene fines informativos y educativos. No soy asesor financiero. Antes de tomar decisiones financieras importantes, consulta con un profesional cualificado.


Sobre el autor

Soy el creador de Dinero Sencillo. No soy asesor financiero ni economista. Soy alguien que se topó con las finanzas personales casi por accidente y que se frustró al no encontrar explicaciones claras. Lo que comparto aquí es lo que investigo y verifico con fuentes oficiales (INE, Agencia Tributaria, Banco de España) antes de publicarlo. Prefiero decirte «esto lo he comprobado así» a hablarte desde una experiencia que no tengo. Si encuentras un dato desactualizado,

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